Sitios Turisticos
Los orígenes del Cusco se pierden en la noche de los tiempos. Excavaciones arqueológicas nos hacen saber que el valle cusqueño (salvo su fondo, entonces pantanoso) ya estaba habitado por pobladores primitivos hace cerca de tres milenios. Hacia el siglo XII, emergieron de las aguas del Lago Titicaca, Manco Cápac y su hermana y esposa Mama Ocllo

semidioses e hijos del padre Inti (el dios Sol), con la misión de fundar un nuevo reino para que mejorara las condiciones de vida de los pueblos. Manco Cápac y Mama Ocllo tendrían que caminar hasta encontrar un lugar en la tierra en donde se hundiera el gran cetro de oro que portaba Manco Cápac, caminaron al norte y llegaron hasta Pacárec Tampu (Pacaritambo) en donde descansaron en una pequeña cueva; al amanecer continuaron hacia el norte hasta llegar al cerro Huanacaure y allí se hundió el cetro, y fundó la ciudad de Cusco. También llamada Qosqo o Cuzco (voz quechua: el ombligo del mundo).

El espíritu del hombre peruano, esculpido por el arte y la religión, ha dado lugar a una brecha creativa que surge en una variedad infinita de formas, ritmos y rituales. Año tras año, más de 3,000 fiestas populares, 1,500 estilos musicales y un sinnúmero de artes y oficios confirman que el Perú es el hogar de uno de los legados folklóricos más variados del mundo. Con este derramamiento de expresión artística, los peruanos se alimentan de sus profundas raíces para proyectar una alianza eterna con la naturaleza y por medio de ritmos y colores, reforzar su compromiso con la vida que se extiende a los visitantes mediante hospitalidad y reciprocidad, que son cosas tan típicas de la cultura peruana. Los muchos festivales, incluso los de carácter religioso, revelan el carácter alegre de los peruanos, tanto hombres como mujeres, y su inclinación a ser sociables y compartir sus esperanzas. Fiestas y rituales en el Cusco: Cusco celebra cientos de festivales al año.
